miércoles, 18 de noviembre de 2026

Miércoles de la XXXIII semana del Tiempo ordinario

Color litúrgico: Verde

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Palabra para hoy
“Mientras escuchaban estas cosas los presentes, añadió una parábola, atento a que se hallaba vecino a Jerusalén, y las gentes creían que luego se había de manifestar el reino de Dios.”
Lucas 19, 11-28
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LecturaApocalipsis 4, 1-11
ReflexiónPara tu vida
OraciónUn momento con Dios

Palabra de Dios

Primera lectura

Lectura de la Sagrada Escritura

Apocalipsis 4, 1-11

1 Después de esto miré; y he aquí que en un éxtasis vi una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta que hablaba conmigo, me dijo: Sube acá, y te mostraré las cosas que han de suceder en adelante.

2 Al punto fui elevado o arrebatado en espíritu, y vi un solio colocado en el cielo, y un personaje sentado en el solio.

3 Y el que estaba sentado era parecido a una piedra de jaspe y de sardio o granate; y en torno del solio un arco iris, de color de esmeralda;

4 y alrededor del solio veinticuatro sillas, y veinticuatro ancianos sentados, revestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas.

5 Y del solio salían relámpagos, y voces, y truenos; y siete lámparas estaban ardiendo delante del solio, que son los siete espíritus de Dios.

6 Y enfrente del solio había como un mar transparente de vidrio semejante al cristal, y en medio del espacio en que estaba el trono y alrededor de él, cuatro animales llenos de ojos delante y detrás.

7 Era el primer animal parecido al león; y el segundo a un becerro; y el tercer animal tenía cara como de hombre, y el cuarto animal semejante a una águila volando.

8 Cada uno de los cuatro animales tenía seis alas, y por fuera de las alas y por dentro, estaban llenos de ojos, y no reposaban de día ni de noche, diciendo: Santo, Santo, Santo, es el Señor Dios todopoderoso, el cual era, el cual es, y el cual ha de venir.

9 Y mientras aquellos animales tributaban gloria, y honor, y bendición o acción de gracias al que estaba sentado en el trono, que vive por los siglos de los siglos,

10 los veinticuatro ancianos se postraban delante del que estaba sentado en el trono, y adoraban al que vive por los siglos de los siglos, y ponían sus coronas ante el trono, diciendo:

11 Digno eres, ¡oh Señor Dios nuestro!, de recibir la gloria, y el honor, y el poderío, porque tú creaste todas las cosas, y por tu querer subsisten, y fueron creadas.

Palabra de Dios

Cantemos con fe

Salmo responsorial

Salmo 150, 1b-2, 3-4, 5-6

R/. Alabad al Señor que reside en su celestial santuario; alabadle sentado en el firmamento o trono de su poder.

Alabad al Señor que reside en su celestial santuario; alabadle sentado en el firmamento o trono de su poder. Alabadle por sus prodigios a favor vuestro; alabadle por su inmensa grandeza.

R/. Alabad al Señor que reside en su celestial santuario; alabadle sentado en el firmamento o trono de su poder.

Alabadle al son de clarines; alabadle con el salterio y la cítara. Alabadle con panderos y armoniosos conciertos; alabadle con instrumentos músicos de cuerdas y de viento.

R/. Alabad al Señor que reside en su celestial santuario; alabadle sentado en el firmamento o trono de su poder.

Alabadle con sonoros címbalos; alabadle con címbalos de júbilo. Empléese todo espíritu en alabar a Dios. ¡Aleluya!

R/. Alabad al Señor que reside en su celestial santuario; alabadle sentado en el firmamento o trono de su poder.

Santo Evangelio

Lucas 19, 11-28

Lectura del santo Evangelio

11 Mientras escuchaban estas cosas los presentes, añadió una parábola, atento a que se hallaba vecino a Jerusalén, y las gentes creían que luego se había de manifestar el reino de Dios.

12 Dijo, pues: Un hombre de ilustre nacimiento se marchó a una región remota para recibir el reino, y volver con ella.

13 Con este motivo, convocados diez de sus criados, les dio diez minas o marcos de plata, diciéndoles: Negociad con ellas hasta mi vuelta.

14 Es de saber que sus naturales le aborrecían; y así despacharon tras de él embajadores, diciendo: No queremos a ése por nuestro rey.

15 Pero habiendo vuelto, recibido el reino, mandó luego llamar a los criados, a quienes había dado su dinero, para informarse de lo que había negociado cada uno.

16 Vino, pues, el primero, y dijo: Señor, tu marco ha rendido diez marcos.

17 Le respondió: Bien está, buen criado, ya que en esto poco has sido fiel, tendrás mando sobre diez ciudades.

18 Llegó el segundo, y dijo: Señor, tu marco ha dado de ganancia cinco marcos.

19 Dijo asimismo a éste: Tú tendrás también el gobierno de cinco ciudades.

20 Vino otro, y dijo: Señor, aquí tienes tu marco de plata, el cual he guardado envuelto en un pañuelo;

21 porque tuve miedo de ti por cuanto eres hombre de un natural austero; tomas lo que no has depositado, y siegas lo que no has sembrado.

22 Le dijo el amo: ¡Oh mal siervo!, por tu propia boca te condeno; sabías que yo soy un hombre duro y austero, que me llevo lo que no deposité y siego lo que no he sembrado;

23 ¿pues cómo no pusiste mi dinero en el banco, para que yo volviendo lo recobrase con los intereses?

24 Por lo que dijo a los asistentes: Quitadle el marco, y dádselo al que tiene diez marcos.

25 Le replicaron: Señor, que tiene ya diez marcos.

26 Yo os declaro que a todo aquel que tiene, se le dará, y se hará rico; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.

27 Pero en orden a aquellos enemigos míos, que no me han querido por rey, conducidlos acá, y quitadles la vida en mi presencia.

28 Después de haber dicho Jesús estas cosas, prosiguió su viaje a Jerusalén, e iba él delante de todos.

Palabra del Señor.

Palabra para guardar

Frase destacada del día

“Mientras escuchaban estas cosas los presentes, añadió una parábola, atento a que se hallaba vecino a Jerusalén, y las gentes creían que luego se había de manifestar el reino de Dios.”

Memoria de la Iglesia

Santo o celebración del día

Miércoles de la XXXIII semana del Tiempo ordinario

Hoy la Iglesia vive una jornada del Tiempo Ordinario, etapa en la que acompaña paso a paso la vida y las enseñanzas de Jesús. Aunque no se destaque una memoria particular, este día nos invita a reconocer la presencia de Dios en lo cotidiano, escuchar su Palabra y convertirla en fidelidad, servicio y amor concreto.

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18 de noviembre de 2026

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