martes, 17 de noviembre de 2026

Memoria de Santa Isabel de Hungría, religiosa

Color litúrgico: Verde

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Palabra para hoy
“Habiendo Jesús entrado en Jericó, atravesaba por la ciudad.”
Lucas 19, 1-10
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LecturaApocalipsis 3, 1-6, 14-22
ReflexiónPara tu vida
OraciónUn momento con Dios

Palabra de Dios

Primera lectura

Lectura de la Sagrada Escritura

Apocalipsis 3, 1-6, 14-22

1 Al ángel de la iglesia de Sardis escríbele también: Esto dice el que tiene a su mandar los siete espíritus de Dios y las siete estrellas: Yo conozco tus obras y que tienes nombre de viviente, y estás muerto.

2 Despierta, pues, sé vigilante, y consolida lo restante de tu grey, que está para morir. Porque yo no hallo tus obras cabales en presencia de mi Dios.

3 Ten, pues, en la memoria lo que has recibido y aprendido, y obsérvalo, y arrepiéntete. Porque si no velares, vendré a ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré a ti.

4 Con todo, tienes en Sardis unos pocos sujetos que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en el cielo vestidos de blanco, porque lo merecen.

5 El que venciere será igualmente vestido de ropas blancas, y no borraré su nombre del libro de la vida, antes bien le celebraré delante de mi Padre y delante de sus ángeles.

6 Quien tiene oídos escuche lo que dice el Espíritu a las iglesias.

14 En fin, al ángel de la iglesia de Laodicea escribirás: Esto dice la misma verdad, el testigo fiel y verdadero, el principio, o causa, de las criaturas de Dios:

15 Conozco bien tus obras, que ni eres frío, ni caliente: ¡Ojalá fueras frío o caliente!

16 Mas por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, estoy para vomitarte de mi boca.

17 Porque estáis diciendo: Yo soy rico y hacendado, y de nada tengo falta; y no conoces que eres un desdichado, y miserable, y pobre, y ciego, y desnudo.

18 Te aconsejo que compres de mí el oro afinado en el fuego, con que te hagas rico, y te vistas de ropas blancas, y no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio para que veas.

19 Yo a los que amo, los reprendo y castigo. Arde, pues, en celo de la gloria de Dios, y haz penitencia.

20 He aquí que estoy a la puerta de tu corazón, y llamo; si alguno escuchare mi voz y me abriere la puerta, entraré a él, y con él cenaré, y él conmigo.

21 Al que venciere, le haré sentar conmigo en mi trono; así como yo fui vencedor, y me senté con mi Padre en su trono.

22 El que tiene oído escuche lo que el Espíritu dice a las iglesias.

Palabra de Dios

Cantemos con fe

Salmo responsorial

Salmo 15, 2-3a, 3bc-4ab, 5

R/. Aquel que vive sin mancilla, y obra rectamente.

Aquel que vive sin mancilla, y obra rectamente. Aquel que habla la verdad que tiene en su corazón y no ha forjado ningún dolo con su lengua; ni ha hecho mal a sus prójimos ni ha consentido que fuesen infamados.

R/. Aquel que vive sin mancilla, y obra rectamente.

Aquel que habla la verdad que tiene en su corazón y no ha forjado ningún dolo con su lengua; ni ha hecho mal a sus prójimos ni ha consentido que fuesen infamados. El que en su estimación tiene al malvado por nada, mas honra a aquellos que temen al Señor; que si hace juramento a su prójimo, no le engaña.

R/. Aquel que vive sin mancilla, y obra rectamente.

Que no da su dinero a usura, ni se deja cohechar contra el inocente. Quien así se porta, no será conmovido por toda la eternidad.

R/. Aquel que vive sin mancilla, y obra rectamente.

Santo Evangelio

Lucas 19, 1-10

Lectura del santo Evangelio

1 Habiendo Jesús entrado en Jericó, atravesaba por la ciudad.

2 Y he aquí que un hombre rico llamado Zaqueo, principal entre los publicanos,

3 hacía diligencias para conocer a Jesús de vista; y no pudiendo a causa del gentío, por ser de muy pequeña estatura,

4 se adelantó corriendo, y se subió sobre una higuera silvestre para verle; porque había de pasar por allí.

5 Llegado que hubo Jesús a aquel lugar, alzando los ojos le vio, y le dijo: Zaqueo, baja luego; porque conviene que yo me hospede hoy en tu casa.

6 El bajó a toda prisa, y le recibió gozoso.

7 Todo el mundo al ver esto, murmuraba diciendo que se había ido a hospedar en casa de un hombre de mala vida.

8 Mas Zaqueo, puesto en presencia del Señor, le dijo: Señor, desde ahora doy yo la mitad de mis bienes a los pobres; y si he defraudado en algo a alguno, le voy a restituir cuatro tantos más.

9 Jesús le respondió: Ciertamente que el día de hoy ha sido día de salvación para esta casa; pues que también éste es hijo de Abrahán.

10 Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que había perecido.

Palabra del Señor.

Palabra para guardar

Frase destacada del día

“Habiendo Jesús entrado en Jericó, atravesaba por la ciudad.”

Memoria de la Iglesia

Santo o celebración del día

Memoria de Santa Isabel de Hungría, religiosa

Hoy la Iglesia recuerda Memoria de Santa Isabel de Hungría, religiosa. Esta memoria nos invita a conocer la vida que la comunidad cristiana celebra y a descubrir cómo su testimonio de fidelidad puede iluminar nuestro camino. Que este ejemplo nos anime a escuchar la Palabra, perseverar en la fe y servir con amor en las situaciones concretas de hoy.

Para tu vida

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17 de noviembre de 2026

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La Eucaristía es el Cuerpo y la Sangre de Cristo; por eso la Iglesia pide una preparación interior y exterior.

Quien tiene conciencia de pecado grave debe recibir primero el sacramento de la reconciliación, salvo las condiciones excepcionales previstas por la Iglesia.

También se guarda el ayuno eucarístico de al menos una hora, excepto agua y medicinas, y se recibe al Señor con fe y recogimiento.

Para recordar

La mejor preparación es desear sinceramente recibir a Cristo y vivir en amistad con Él.

Referencias doctrinalesCatecismo 1385-1387 · Código de Derecho Canónico 919

Enseñanza original basada en fuentes católicas. No sustituye el texto oficial ni la orientación pastoral.

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