Lectura de la Sagrada Escritura
Isaías 63, 16b-17, 19b; 64:2-7
16 Tú, no obstante, eres nuestro verdadero padre; porque Abrahán no nos conoció, e Israel no supo nada de nosotros. Sí, tú, ¡oh Señor!, eres nuestro Padre, nuestro Redentor, éste es tu nombre desde la eternidad.
17 ¿Y por qué, Señor, nos dejaste desviar de tu camino?; ¿por qué permitiste que se endureciese nuestro corazón, de modo que perdiésemos tu santo temor? Vuélvete a nosotros por amor de tus siervos, y de las tribus que forman la herencia tuya.
19 Hemos vuelto a ser como al principio, antes que tú te hubieses posesionado de nosotros, y llevásemos el nombre de pueblo tuyo.


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